11 de junio de 2014

ZOOM INTERIOR CON FLASH DE FUTURO



La evaluación anterior a nuestro siglo estaba orientada al aprendizaje a través de proverbios escritos, test, libretas, problemas teóricos. De la evaluación tradicional se ha desarrollado hasta el momento actual, en el que hemos evolucionado a nivel académico, hasta permitir que no sólo puntúen indicadores sobre  un dominio concreto, sino que se valora, la capacidad de usar nuestros conocimientos, habilidades y actitudes para aplicarlos de forma activa y eficiente sobre tareas específicas. Todo esto hace referencia al proceso conocido como desarrollo competencial.

Pasado el tiempo, las personas, no vivimos del recuerdo académico, a nivel laboral,  convivimos con mensajes de nuestro jefe o nos vemos expuestos ante un sistema desarrollado de valoración profesional que, según cada caso, varía en el diseño de la herramienta.

La evaluación corporativa anual, conocida como Evaluación de Desempeño, recoge por puesto, las competencias necesarias para un nivel de ejecución mínimo permisible hasta un grado de excelencia , en su nivel más alto. 

Son  muchos los diccionarios y sistemas de competencias disponibles en el mercado. En general,  se diferencian en la selección de  competencias genéricas o propias de la organización o sector, y las técnicas que ejecutan la definición del puesto.

Se trata pues, de un análisis exhaustivo de lo importante, recogido en un proceso de evaluación sencillo y bien comunicado. El planteamiento de la evaluación debe ser colectivo y compartido. 

Las competencias, definen un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes, necesarias para desempeñar cada puesto de trabajo, y que en su conjunto definen las acciones a realizar.

En resumen, Saber (conocimiento) Saber hacer (habilidades) y Ser (actitudes).

En cuanto a la elección de cuáles son más aconsejables, dependerá de cada empresa. Lo más habitual es estructurar  las comunes o transversales en base a la cultura y orientación corporativa para desarrollar en las técnicas, los hitos de competencia exigibles a los resultados individuales.

El procedimiento, reúne en una serie de acciones la comunicación, la formación a evaluadores y evaluados, el manual de evaluador, la herramienta de recogida de datos y el análisis de los datos obtenidos.

La decisión de implantar un sistema de evaluación de desempeño, es la fotografía que devuelve el análisis de los datos obtenidos en cada entrevista de evaluación.
La imagen, refleja los buenos resultados de hoy y de futuro para la compañía. Las empresas deben diseñar un sistema de gestión del talento que desarrolle liderazgo en todos los puestos, retenga y motive a su plantilla.

Hay cierta desconexión entre los perfiles bajos y los de alto potencial, para todos, deberán diseñarse soluciones personalizadas y adaptadas.

La inversión en proyectos que se consolidan en procedimientos y con el tiempo, diseñan estrategias corporativas, desarrollan líderes de alto nivel que mantendrán y llevarán a los éxitos de hoy y de mañana.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario