Ya estoy de vuelta en la oficina, después
de unos intensos días en el sur, tierra al-Ándalus de pueblos blancos que
define el verano.
Jornadas en mi silla
acompañada de mis libros de playa y juegos en la arena.
Atardeceres infinitos.
Descanso.
Planes y más planes liberan la rutina,
historias nuevas que recuerdo cada día cuando suena el despertador.
Aquí y
Ahora. La historia continua.
El chico de la piscina
Esta no es una entrada de moda. El chico
de la piscina se pasea desde las doce hasta las ocho. Tampoco es una entrada literaria,
dudo que pudiera serlo.
Al chico de la piscina le llaman ‘’Controlador’’,
su trabajo consiste en vigilar la zona reservada a la piscina. Observa usuarios,
cuida y soluciona incidencias.
El chico de la piscina es Rumano. No lleva
el año viviendo en España, habla mejor inglés aunque se expresa en castellano.
Es agosto y está vestido.
Cuenta que viene de otro país buscando mejor suerte, aunque
después de acumular kilómetros con su mochila cargada de habilidades - en
varios idiomas-, no encuentra lo que busca.
A veces, uno no sabe lo que busca hasta
que lo encuentra.
La búsqueda continua de su oportunidad le
ayuda a permanecer atento a su entorno. Observa que existen muchas academias de
idiomas, a pesar de que sus amigos no las ven. Los españoles no se interesan
por otros idiomas. Aunque la temperatura no da tregua, cada día busca su proyecto.
Cuando no se ajusta a su deseo, recomienda a un amigo. El amigo al poco tiempo,
lo deja.
El chico de la piscina se extraña porque
leo. Me dice que no es habitual leer en las piscinas.
Cada día llegamos antes de cierre para
nuestro baño. El chico de la piscina nos ofrece recomendaciones de la zona,
consejos inmobiliarios y su sonrisa. Atiende cada petición como si fuera la
primera. Llevo tanto tiempo dedicada a esto, que distingo fácilmente los
signos.
El chico de la piscina tiene talento.
Observa y compara. Tiene mentalidad de superación. No se escapa nada de lo que
pueda ver. Identifica, describe, se esfuerza por encontrar la palabra o me la
dice en inglés, por si pierdo matices.
Si tuviera que definir su puesto, le
llamaría ‘’Explorador’’, porque sabe seleccionar lo adecuado y decir no a lo ‘’inadecuado’’.
Explora novedades que abren oportunidades, sin perder el foco en su
piscina.
Pronto cerrará por última vez. No habrá nubes
en el cielo , ni será fin de temporada.
Simplemente, encontró lo que buscaba.

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