Más de la mitad de los profesionales
espera mejorar profesionalmente en 2017. Con este título corona Randstad su
encuesta Workmonitor. La compañía de Recursos Humanos revela deseos de
promoción para la mitad de los ocupados.
Aunque en este
sentido los datos de optimismo en España alcancen la media europea, si esperas
mejorar la posición que ocupas, no siempre irá ligada a la obtención de un
ascenso.
Antes de
abandonar 2016 repasemos algunas consideraciones. Sabes que influyen variables como la edad, la experiencia, el nivel de formación, aspectos que consiguen
modificar opinión, aunque por excelencia se valoran:
Actualizarse- Importa estar a la vanguardia de las
novedades del sector. Distinguirse por mejorar habilidades y crecer como
persona.
Experiencia- Entendida como algo más que
conocimiento, se trata de un plus a la hora de gestionar con madurez,
comparando escenarios anteriores y favoreciendo la toma de decisiones.
Capacidad de trabajo y adaptación. La que consigue trabajar para crear,
racionalizando horarios que conviven con objetivos cumplidos. Flexibilidad y
adaptación a los cambios.
Actitud. Auto motivarse, creer en uno mismo y
ser consciente de nuestras capacidades, aumenta el deseo de trabajar
contribuyendo al buen ambiente.
Del otro lado,
hablamos del factor desgaste, sentimiento que influye en el deseo de cambio y
que sin embargo, no es la mejor emoción para conseguir una promoción.
Prevenir el
desgaste profesional es una actividad recomendable para controlar el entorno y
analizar las acciones que incitan al desánimo. Intervienen factores
psicológicos, fisiológicos y sobre todo, la actitud para enfrentar cada día.
Finalmente
centrarnos en el análisis anterior, nos llevará a ser más exactos en la
decisión y evitar la frustración en caso de negativa. Un enfoque práctico a
tiempo advierte la realidad más objetiva antes de pensar en el ansiado ascenso.
¿Qué puedo cambiar? y ¿Qué hago con lo que no puedo cambiar? son preguntas que
confirman la visión del reto.
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