1 de septiembre de 2016

Bendito reconocimiento

Tenemos por delante el último fin de semana del verano. En este punto, podemos pensar en cómo generaremos  resultados para afrontar los cuatro últimos meses del año. Que levante la mano quién no quiera conseguir sus objetivos.

Desde muy pequeños sentimos la necesidad de mostrar nuestros avances, ‘¡Mira Mamá!, ¡Mira Papá!’ con la intención de comunicar un esfuerzo que con el reconocimiento de la autoridad, nos hace sentir más competentes. El reconocimiento es uno de los valores intrínsecos más potentes.

¿En qué te felicitan las personas dentro y fuera del trabajo?

El diálogo apreciativo se fundamenta en el paradigma de desarrollar el hábito personal o cultural -si es dentro de una organización- de buscar lo positivo y de hacerlo crecer como una realidad anticipada.

Sentimos bienestar al anticipar una situación futura positiva en nuestra imaginación; incluso experimentar la anticipación puede llegar a ser más placentera que la propia realidad. Al final, el comportamiento trata de ser una proyección de los fines que queremos lograr.

Trabajar desde la Desviación Positiva analiza lo que hacemos bien y nos permite conectar con esa parte de nosotros que lo sabe todo. Como hemos visto en anteriores ocasiones, se trata de construir desde las fortalezas.

Antes de quedarnos sin plazo temporal para intentar reconducir los números, planifiquemos un patrón de acciones que nos lleve a alcanzarlos pero sin olvidar la revisión periódica del progreso. Esta parte fundamental del seguimiento de objetivos, no sólo es válida para garantizar su cumplimiento, también mejora las relaciones entre superior y subordinado.

Desde la Misión de la Organización a los objetivos individuales, llevar un seguimiento con el fin de ajustar la competencia es útil para comprobar cuándo aumentar el reto y cuándo disminuir la presión. El feedback acumulativo de trimestres anteriores cuenta la historia que te premiará al final de año. Si eres directivo deberás dialogar con tu equipo como si se tratara del mejor discurso narrativo, aquél que evalúa el grado de cumplimiento.


Septiembre es un mes para complicarse la vida. Alíate con lo práctico y si estás a punto de tomar una decisión, adelante. Queda inaugurado el último periodo del año. ¡No te rindas!


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